Lo que faltaba: nubarrones en la economía

Escribo este texto luego de conocer el anuncio de los Estados Unidos de imponer aranceles al acero a México, Canadá y la Unión Europea. Centros financieros de nuestro país y el mundo están ya, haciendo un escándalo. No es para menos.

No obstante, tengo entendido que, en el caso mexicano, la medida unilateral de nuestro vecino del norte no debería ser tan catastrófica como medios y autoridades lo manifiestan, puesto que la capacidad instalada en la producción de acero en nuestro país es de la mitad del tamaño de nuestras necesidades, por lo que, en lugar de vender, compramos; sin embargo, es una buena oportunidad para victimizarnos frente al imperio y, para algunos, de ponerse la casaca de defensores del país. Puede ser rentable, más en tiempos electorales.

Aunque quizá sea necesaria tal reacción, puesto que este es, sin duda, el inicio de una guerra comercial que ansiaba Donald Trump. Se supone que a esto seguirá la muy posible cancelación del TLCAN y por eso los focos rojos.

Hay que admitirlo, el presidente estadounidense no ha tenido alguna victoria significativa y las elecciones intermedias se acercan en ese país, está desesperado por presentar, por lo menos, una trifulca escandalosa con medio mundo para que su base no se pulverice y su partido no sufra una derrota, lo que cancelaría prácticamente su presidencia y ansiada reelección.

Era lo que faltaba, porque tomando en cuenta lo nerviosos que están los señores del dinero en nuestras tierras, ante la inminente llegada del populista nacionalizador, proteccionista y nativista de López Obrador, no se ve sino un pronóstico de nubarrones para nuestra economía y, por ende, para nuestros bolsillos.

Busque bien en los bolsillos de sus pantalones, si tienen hoyos, remiéndelos cuanto antes.

Twitter: @adejorge


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