Rencor cómplice

El tiempo se va volando y las encuestas no presentan grandes cambios respecto de las preferencias. El puntero es AMLO y los que le siguen van muy atrás. La suma de las intenciones de quienes no quieren que un personaje como el tabasqueño llegue a la presidencia, es mayor de las que sí.

Sin embargo, todos los que no queremos el retroceso nos sentimos impotentes, ya que, aunque no sean una excelente opción, los que podrían unirse para hacer esto posible y llevar por delante el deseo de las mayorías, están atorados en el rencor.

Sí, las coaliciones que lideran PRI y PAN le darían un gran alivio a millones de mexicanos en caso de que pudieran ponerse de acuerdo y definir, en los hechos, a un solo candidato para hacerle frente a la amenaza populista.

No obstante, las abiertas provocaciones de los impresentables que acompañan a López Obrador y el desastre social que esto representa, parece que los otros partidos no le dan ninguna importancia y prefieren sacarse la lengua unos a otros.

Así las cosas, y de seguir sin entender, el rencor entre estos actores políticos será cómplice de que llegue al máximo poder de la Nación ese peligro llamado Andrés Manuel.

Sobre ellos también recaerá una parte de la culpa de ver las reformas hechas añicos, de retroceder en todo lo que se había avanzado, del enfrentamiento entre clases, de la persecución de los diferentes, de un régimen chavista, pues.

Todavía están a tiempo… o que la Nación se los reclame.

Twitter: @adejorge


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