Es la CNTE o sus hijos

Si usted es un maestro flojo e irresponsable, ni se detenga a leer, porque el 12 de mayo, en Oaxaca, a usted ya le dieron su regalo del ‘Día del Maestro’, López Obrador, el señor de pelo blanco y ojos en la nuca, le prometió que va a echar para atrás la Reforma Educativa. Y ¿por qué no? Si de lo que se trata es de ganar votos para cumplir su obsesión de los últimos 20 años: ser presidente, aún a costa de la educación de los niños.

Pero si usted es padre de familia, antes de votar con ese legítimo rencor que siente, piénselo dos veces.

No se necesita hacer un ejercicio de memoria extenuante para recordar los pasajes de violencia y cerrazón por parte de los maestros de la CNTE que no quieren ser evaluados, que quieren seguir controlando el dinero (mucho dinero) destinado para la educación de niños y jóvenes, que exigen el privilegio de la herencia de plazas y su eventual venta, que, lo peor, ni maestros quieren ser, lo que quieren es recibir dinero a cambio de acciones mafiosas y control de votantes, para candidatos igualmente mafiosos. De lo contrario, huelgas y violencia.

Piense que está siendo manipulado por esa rabia y frustración que siente de ver que hay cosas que no mejoran en su entorno y que este pescador de votos echa sus redes sólo para atraparlo, no para solucionarle la vida, aunque lo prometa. Sus contradicciones y, sobre todo, su paso por el gobierno que le tocó administrar hace algunos años lo demuestran.

No compare las explicaciones que sus asesores salen a decir sobre la metida de pata de su candidato el día anterior, no, vaya directo a las declaraciones de López Obrador, que un día sí y otros también, habla de acuerdo con el público que lo escucha ¿no es, por lo menos, para cuestionar su honestidad intelectual?

Hoy y mañana, usted padre de familia, tiene y tendrá muchas vías y herramientas para exigir a los gobernantes por mejores condiciones; de hecho, desde hace años la sociedad mexicana ha experimentado mejoras sin necesidad de rupturas, lucha de clases o de seguir a un líder que ofrece milagros imposibles de realizar o la violencia en caso de resultar perdedor. No se engañe, usted bien sabe que el pasado no fue mejor y que hoy, la educación de sus hijos es mejor que la que recibimos hace veinte, treinta o cuarenta años.

Que no lo ciegue el coraje, porque el que se enoja pierde.

Así de fácil: es la CNTE o sus hijos.

Twitter: @adejorge


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