AMLO ya siente pasos

Prácticamente acaba de comenzar la competencia electoral, apenas se ha celebrado un debate de un total de tres en el cual se le dijeron varias verdades, incómodas, pero verdades que él se negó a contestar y los mexicanos si acaso hemos visto un ligero movimiento en los sondeos después del mismo en favor de un candidato distinto a López Obrador y… ya está chillando.

Quién sabe qué haya visto en los estudios de opinión y focus group que realizan a puerta cerrada y que nunca dan a conocer al público, para que el todavía puntero en las encuestas empiece a sentir pasos.

Y es que el punto no es que no supiera cuáles son sus puntos débiles, mismos que utilizarían sus contrincantes y empezarán a aflorar en todas las mesas de discusión y entre todos los mexicanos, sino que no tiene forma de defenderlos con credibilidad.

Y espere golpes más duros, lo del domingo pasado fue una aproximación tímida por parte de Meade y Anaya para calcular el terreno y para trata de afianzar el segundo lugar en las preferencias. Faltan ataques devastadores en temas bastante delicados que involucran directamente a López Obrador y la gente que lo rodea. Cerca del final y con la caja de resonancia de los medios y redes, más el boca a boca entre la población, la supuesta ventaja del tabasqueño se irá haciendo menos. Como en 2006 y 2012.

Espere también más ruido por parte del dos veces perdedor que el que ya está haciendo. Desde ahora todo será gritar ¡fraude! ¡fraude! sin que los comicios se hayan llevado a cabo y acusando de antemano a millones de mexicanos honestos que habrán de contar los votos el día de la elección. Tonto el que le crea y secunde.

Ya está advirtiendo de una supuesta alianza entre todos los partidos e independientes que le compiten (el ‘compló’ ¿recuerda?) ¡Dios lo oiga! porque somos muchísimos más los que no lo queremos en la presidencia.

Casi el 60% del tigre que él menciona, no lo quiere. El resto tendrá que apegarse a la civilidad y a las reglas democráticas, si no quiere que se enfurezca la parte del tigre más grande.

Así nomás: un pequeño raspón al inicio del partido y ya se tiró al suelo, como futbolista marrullero… y a gritar ¡faultl! ¡arbitro vendido! Y demás linduras.

Twitter: @adejorge


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