El PRI: jugar a los contrastes

Ya viene el destape de quien sería el candidato del PRI a la presidencia de México. Suenan fuerte Meade y Nuño, el primero ha sido objeto de mil especulaciones pero en el juego de espejos que practica Peña Nieto y por las más recientes declaraciones de Luis Videgaray, más bien parece que el Secretario de Hacienda será el nuevo Gobernador del Banco de México en sustitución de Agustín Carstens. Al menos eso me hace pensar.

Independientemente de ello y colocándolo todavía como un posibilidad real de ser el candidato; los dos, Meade y Nuño, estarán jugando contra el puntero en las encuestas, López Obrador, a los contrastes.

En caso de que sea Meade, su preparación, conocimientos y trayectoria en el servicio público, contrastarán impresionantemente contra la ignorancia y la arrogancia que esconde la falta de argumentos en temas tan sensibles como la economía por parte del tabasqueño.

No se haga bolas querido lector, todo lo que dice o escribe el pejelagarto sobre temas económicos se lo diseñan otros y, para colmo de males, se lo diseñan a la Maduro o a la Castro.

Donde se antoja un pleito de callejón, es en el posible escenario de Nuño candidato. Todos los padres de familia de todas las edades y rincones del país quieren una mejor educación para sus hijos y nadie podrá regatear al actual Secretario de Educación Pública su valentía al enfrentar a las mafias magisteriales del sureste del país, mismas que apoyan en todo momento al dueño de Morena simplemente porque éste les ha prometido regresarles toda su libertad y dinero para destrozar la educación y el futuro de una buena parte de la niñez mexicana, como lo venían haciendo hasta antes de la reforma educativa implementada eficaz y eficientemente por parte de Aurelio Nuño.

AMLO no lo puede negar, en esa repetición de proyecto de nación lo dice con todas sus letras: ‘regresaremos a la mediocridad deseada por mis clientes electorales’, bueno… más o menos. Y que se joda la niñez.

Esa sí sería la puntilla para el que sólo pudo obtener un título en la UNAM después de 14 años y vaya usted a saber si realmente presentó los exámenes. Porque a quien nunca le entró la letra, pues no entiende la importancia de la educación de nuestros niños.

Con esos contrastes, el de Macuspana se va a desinflar.

Twitter: @adejorge


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