No va tan mal

Luego del fin de la cuarta ronda de negociaciones del TLCAN, se dejaron venir las declaraciones de los gringos como nunca. Derivado de ellas, creo que la cosa no va tan mal.

Ahora sí, todos alineados con el troglodita que habita en la Casa Blanca (la de allá), sacaron sus frustraciones respecto a la postura de sus contrapartes mexicanos y canadienses.

El jefe de los negociadores norteamericanos se dijo ‘sorprendido y decepcionado’ porque México y Canadá se resisten al cambio. De acuerdo a lo explicado por parte del grupo negociador mexicano, ese cambio que quieren imponernos simplemente va en contra de nuestros intereses y, por tanto, no se aceptarán.

Sin meternos a los detalles técnicos y sabiendo de antemano que el hombrecillo naranja lo único que quiere es imponernos un castigo por sus polainas, lo que queda es plantarse y resistirse a ser humillados.

Será él el que cargue no solo con el daño infringido a las economías mexicana y canadiense; sino también, a la norteamericana. Siendo ellos quienes propusieron esta ‘renegociación’, que más parecería asesinato del acuerdo comercial, deben entender que fue por cortesía que todas las partes se sentaron a la mesa y, que sin haber visto la necesidad de cambios profundos como los que ellos proponen, pues se iban a topar con un ‘no’ rotundo frente a sus intransigencias. Así es esto, aunque ellos no lo quieran reconocer.

Lo que pasa es que ese fajador de barrio pensó que todo iba a ser como en sus muy patéticos shows y ese infame libro que escribió; pero sobre todo, que en el caso de México nos íbamos a achicar. Y no fue así, faltaba más.

Ni modo, más vale no tener un acuerdo que tener un mal acuerdo. Aunque creo que al ver la determinación mexicana a no someterse al abuso y la humillación, los empresarios y políticos de allá harán su trabajo y presionarán al tipejo ese para que deje por la paz a uno de los acuerdos comerciales más exitosos de la historia y las cosas sigan como hasta ahora por el bien de las tres naciones. Espero.

Eso sí, pase lo que pase, de este lado del charco no faltarán las voces, esas que han sido descritas con precisión por Peña Nieto como a los que ningún chile les embona, que de seguir el acuerdo acusarán al gobierno de cachorro del imperio y, de cancelarse, los catalogarán de pendejos. Pero eso no nos debe importar.

Twitter: @adejorge


Entradas más populares de este blog

La CNTE, antes y después

Con la fe de la novia

Un humo es más espeso