El nuevo actor en 2018

Todo el mundo habla sobre el 2018. Los protagonistas, los que están detrás de ellos, el dinero, los borregos y las redes sociales. La moda es la de los populistas encumbrados por el hartazgo de la gente que, en su desesperación, se entrega al paraíso prometido, ese que nunca veremos, pero muchos se empecinan en creer que está al final de la urna.

Y como toda moda, en México siempre tendemos a traerla y practicarla con pasión.

Pero el punto es que también hay otra moda muy popular en lo que se refiere a elecciones: los famosos ‘hackers’. Todavía no hemos dado mucho peso a las versiones de lo que hacen ‘hackers’ internacionales en las elecciones de distintos países; la más famosa, la de Estados Unidos, donde se supone existe evidencia suficiente como para asegurar que expertos en informática de los países de Europa del Este a las órdenes de Vladimir Putin, hicieron un sinfín de cosas para enrarecer el ambiente y provocar la llegada del patético Donald Trump a la Casa Blanca.

Países de Europa Central y el Reino Unido también han reclamado el accionar de estos ciberdelincuentes muy duchos en el arte de descarrilar elecciones con propósitos inconfesables. Se dice que el ‘brexit’ fue una más de las víctimas, pero también se menciona que la victoria apretada de Macron en Francia se debió a que la ayuda de los ‘hackers’ a la campaña de la ultraderechista, Le Pen, casi lo logra.

De ser cierto (no tengo por qué poner en duda los reportes de la inteligencia de esos países), no veo la razón por la que una de las 15 economías más grandes del orbe; es decir, México, quede al margen de estos ataques e intentos de mover la balanza hacia un lado en especial en una de las más competidas y controvertidas elecciones de la historia, sino es que la más.

Se juega mucho y no hablo sólo de poder, dinero y negocios, sino también de la posición geopolítica estratégica que juega nuestro país. Un país inestable y en algunas regiones fuera de control, terreno propicio y con amplias posibilidades de introducir no sólo personas, mercancías y droga a los Estados Unidos, sino también ideologías y potenciales terroristas. Si de infringir daño a la Unión Americana se trata, la ruta es México y los enemigos de ésta lo saben. Tener autoridades a modo o con compromisos reales con alguna o algunas naciones que desean perjudicar al vecino del norte, es clave para poder realizar esos ataques que conllevan bajo impacto y tiempo, mucho tiempo.

Por qué no pensar que rusos, chinos, árabes, europeos y norcoreanos tengan un interés muy particular y urgente de interferir en las elecciones para presidente de la república.

Quizá ese sea el nuevo actor de 2018, un actor al que todavía no le ponemos la atención, ni le otorgamos el debido peso. Y quizá sea ese el que más nos sorprenda y nos tome desprevenidos. Cuidado con las redes sociales, esa el arena donde se libran estas guerras por excelencia .

Twitter: @adejorge


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