El riesgo de asociar a Morena con el narco

Luego de los hechos en Tláhuac, donde un conocido (por todos, menos por el jefe máximo de esa delegación ¡uf!) líder narcomenudista fue abatido, las cosas para Morena y su dueño se han complicado un poquito.

¿Por qué un poquito? Porque luego de que la tormenta amaine, quizá salgan ganadores de todo este griterío.

A periodistas, opinólogos y usuarios de las redes les ha dado por decir algo que parece acercarse mucho a la realidad: que ese partido está coludido con grupos criminales para hacerse de dinero y otras cosas.

Les dicen Morenarco, Movimiento de Regeneración Narca, y quizá tienen razón, pero…

Es bien sabido que amplios sectores de la población en México están plenamente identificados con narcotraficantes y criminales de todo tipo. Los consideran héroes, benefactores. La podredumbre de esa idea no sólo permea áreas rurales, también las grandes urbes. Conozco jóvenes que me han comentado que su imagen del ‘Chapo’ es la de un ¡hombre bueno! Y si les comento que está probado que ese señor ha matado u ordenado matar a personas, amén del daño a la salud por el negocio al que se dedica, ¡me dicen que no es cierto!

Es el mundo al revés, no importa cuánto las autoridades, organizaciones y medios adviertan sobre la maldad que rodea a este tipo de organizaciones, algo pasa en la sociedad que los tiene en la mejor estima y admiración.

Usted fue testigo a través de los servicios noticiosos, de la ‘despedida’ al más allá de ‘el Ojos’. Su funeral parecía el homenaje póstumo a un héroe de la patria, a un destacado deportista o un popular cantante ¿a qué se dedicaba ‘el Ojos’? A envenenar a quien se dejara, a controlar la criminalidad en varias modalidades en esa demarcación y otras del perímetro.

Qué me dice de la apología del crimen en los narcocorridos y las narcoseries que están tan de moda. Pues ahí está el detalle, que muchas personas admiran a esos personajes.

Entonces le estamos haciendo un favor a Morena y su líder, López Obrador. Quizá le estamos enviando el mensaje definitivo a esa parte de la población para que, convencidos del heroísmo de un señor y su grupo de operadores que son aliados, amigos y cómplices de los narcos, salgan convencidos en 2018 a votar por él y hacerlo presidente. Porque al parecer, en el inconsciente de muchos mexicanos está el deseo de instalar en el poder a un grupo criminal, ya sea por admiración, por beneficio directo o simplemente por odio.

Twitter: @adejorge

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